miércoles, 13 de septiembre de 2017

Taberna O Gato Negro. Santiago de Compostela

La taberna O Gato Negro lleva en Santiago desde el año 1920 y es la típica taberna tradicional de la zona del Franco.
Está en la Rúa da Raina, junto a la Rúa do Franco y es un pequeño establecimiento con dos espacios: la zona de bar en la que hay alguna mesa y un comedor muy recogido.
Aquí podéis disfrutar de comida tradicional gallega donde la relación calidad/precio es muy buena. Los platos estrella son los Chocos en su tinta y el Hígado encebollado y los mariscos son de primerísima calidad.
Lo que tomamos nosotros en esta ocasión:
  • Nécoras, percebes y berberechos. Excepcionales.
  • Jamón asado y empanada de bacalao.
Si vais a Santiago no podéis dejar de visitar esta emblemática taberna y mi consejo es que vayáis pronto porque en poco tiempo se llena de gente y es imposible entrar.
Espero que os guste.
Hasta pronto amigos!!






miércoles, 6 de septiembre de 2017

Arcos de Valdevez. Portugal

Después de poco más de dos meses "de retiro" retomo mi actividad "pizquitera" con más fuerza que nunca esperando, como siempre, que todos los sitios, cosas o actividades que me parecen interesantes y comparto con vosotros os puedan aportar algo, aunque solo sea unos minutos de entretenimiento...
Hoy os voy a contar mi experiencia en un pequeño pueblo portugués del Alto Minho: Arcos de Valdevez.
Nos habían hablado varias veces de un restaurante que hay allí y, en una de esas escapadas que hacemos a Galicia, decidimos acercarnos a disfrutar de la comida portuguesa y a la vez hacer un poco de turismo.
Pasear por el centro histórico tiene un encanto especial y en poco tiempo descubres cosas muy interesantes.
El río Vez atraviesa la población y ofrece un espacio ideal para pasear y practicar algún deporte acuático, sin olvidar una fantástica playa fluvial... Paralelo al curso del río discurre el Campo do Trasladario, un bulevar en el que se puede contemplar el Monumento al Reencuentro de Valdevez, realizado íntegramente en bronce fundido que representa, de forma alegórica, la batalla que en 1141 enfrentó a los ejércitos de Alfonso Henriques y a los de su primo Alfonso VII de León y Castilla y que fue conocida como "Reencuentro" o "Torneo de Valdevez" y fue uno de los momentos más importantes en la formación de Portugal marcando para siempre la Historia Nacional. Hay una frase símbolo de la localidad que es: "Arcos de Valdevez onde Portugal se fez"
Hay un puente que une las dos márgenes de la Villa que data del año 1880 y que sustituyó a uno medieval, de marcada estructura románica, construido probablemente entre los siglos XII y XIII.
La Igreja da Lapa se terminó de construir en el año 1767 y es marcadamente barroco. El interior es un ejemplo típico de estilo Rococó.
Frente a esta iglesia podéis ver un original Reloj de Agua.

Muy cerquita de aquí  podéis ver la Capìlla de Nuestra Señora de la Concepción, una pequeña capilla románica en la que se conserva un sepulcro en el interior.
En la Plaza Municipal, frente al Ayuntamiento, hay un Pelourinho (picota), columna de piedra, símbolo de la justicia, donde se ajusticiaba a los delincuentes.
Muy cerca de allí, podéis visitar la Iglesia Matriz, edificada entre 1690 y 1700 sobre la base de un templo anterior, probablemente medieval. 
Junto a esta iglesia está el Jardín de los Centenarios, en el que hay otro Pelourinho muy original: Pelourinho das Crianças, formado por azulejos realizados por los niños de los Jardines de Infancia de la zona durante los años 2014 a 2016.
Llegó la hora de comer y de camino nos topamos con otra iglesia: la Igreja da Misericordia. Esta estaba cerrada, cosa que nos llamó la atención pues siempre que visitamos algún pueblo de Portugal podemos entrar en todas las iglesias, parece que están siempre abiertas....
Fue mandada construir por la Cofradía de la Misericordia en el año 1595 y reconstruida totalmente en 1710. Hay un cruceiro que data del siglo XVIII.
A escasos metros de esta iglesia está el restaurante "culpable" de nuestra excursión: "O Lagar" restaurante pequeño, familiar, donde no se puede reservar y si te descuidas te quedas sin sitio para comer.
Os enseño las viandas que pudimos degustar:
  • Los aperitivos típicos portugueses que, a pesar de estar fríos, están buenísimos (será que nos pilla con hambre....)
  • Bacalao a lagareiro, asado al horno con aceite de oliva, patatas, verduras....
  • Entrecot de ternera:
  • De postre, Bolo de bolacha y Mousse de chocolate:
Después de esto, sólo nos quedaba visitar un antiguo Paço testigo de la historia de esta población: El Paço da Giela. Está situado a escasos 2 kilómetros de Arcos de Valdevez y sobre un pequeño cerro desde donde tiene un amplio dominio visual del valle y las tierras de Valdevez.
Es un ejemplo de arquitectura civil privada medieval y moderna, clasificado como Monumento Nacional desde 1910. Queda en pie el recinto residencial, con ventanas "manuelinas" y entrada fortificada, del s. XVI y la Torre medieval, construida a mediados del s. XIV sustituyendo otra del s. XI.
Ventanas "manuelinas"
Actualmente es un espacio de interpretación de la historia y evolución del Paço donde, por medio de audiovisuales y una pantalla interactiva, se pueden observar las distintas fases de construcción y remodelación por las que ha pasado.
Asimismo hay una exposición de restos arqueológicos, encontrados en la zona, de la Prehistoria hasta la Época Moderna.






Con esta ventana abierta al mundo, os dejo por hoy.
Hasta pronto amigos!!

jueves, 6 de julio de 2017

Restaurante Casa Elena

El Restaurante Casa Elena se encuentra en Cabañas de la Sagra, un pequeño pueblo manchego a mitad de camino entre Illescas y Toledo.
El edificio es una antigua casa con pajar, restaurado respetando su arquitectura original.

Con varias estancias y una decoración rústica y luminosa es un sitio muy acogedor donde, además, el trato es muy bueno.

En Casa Elena ofrecen una cocina tradicional, de mercado, con productos de la zona de primera calidad y elaborada con toques modernos.
Los platos están presentados en unas vajillas muy originales y de una forma fantástica.
Os muestro las delicias que pudimos disfrutar allí:
  • De aperitivo nos pusieron un Salmorejo de frutos rojos con sardina ahumada y polvo de jamón:
Para compartir tomamos:
  • Anchoas 00 de Santoña con aderezo de tomate ecológico:

  • Verduras a la parrilla sobre tierra de remolacha y gelatina de boletus:

  • Alcachofas confitadas con polvo de jamón, salsa de ostras y alioli de pimentón:
  • Pulpo a la brasa sobre judías salteadas, tallarín de nabo, crema de guisantes y ajo negro:

Os muestro ahora alguno de los platos principales:
  • Bacalao y sus cortes en diferentes cocciones y un Mero que estaba fuera de carta y no recuerdo la explicación que nos dieron de cómo estaba elaborado...
  • Cochinillo lechón cocinado a baja temperatura, muselina de albahaca, tierra de garrapiñado de piñones y salsa de naranja sanguina:
  • Rabo de toro estofado, salsa de cerveza tostada, picada de tomate seco, almendra y miel, gelatina de calabaza, tallarines de boletus y cristal de patata violeta:


  • Pluma ibérica a la parrilla, chalota confitada, yuca al carbón, uva negra y polvo de alga nori:
Y de postre.....
  • Tarta de queso manchego, sopa de uva negra y helado de tomillo:
  • Frutas de temporada, cremoso de chocolate blanco y sorbete de naranja sanguina:
  • Mazapán de naranja y trufitas de chocolate (cortesía de la casa):
Dicen que una imagen vale más que mil palabras así que no hace falta que os diga lo delicioso que estaba todo y el placer que dimos a nuestros paladares...
Tienen unos menús degustación que seguro son un espectáculo. Tendremos que volver....
Os dejo enlace: Casa Elena
Hasta pronto amigos!!



miércoles, 14 de junio de 2017

Peña de Francia

No es la primera vez que voy a la Sierra de Francia, en la provincia de Salamanca. En posts anteriores os he contado mi visita a alguno de los preciosos pueblos de esta zona: La Alberca, Mogarraz, Miranda del Castañar... pero nunca había subido a la Peña de Francia, una montaña de 1723 metros sobre el nivel del mar, en la que, además de disfrutar de unas preciosas vistas, podéis visitar el santuario dominico que acoge a la Virgen Morena, patrona de la provincia de Salamanca.
Simón Vela, joven francés, encontró la imagen de la Virgen el 19 de mayo de 1434. Dos siglos después fue robada y posteriormente devuelta bastante deteriorada por lo que la imagen actual es de 1890 y aloja en su interior los restos de la primitiva imagen.
El Santuario de Nuestra Señora de la Peña de Francia se comenzó a construir en el s. XV, aunque ha sufrido numerosas transformaciones hasta el s. XVIII.
Además de la iglesia en la que se rinde culto a la Virgen, hay varias capillas, un convento, varios miradores, una hospedería y un repetidor de telecomunicaciones.
La Capilla de San Andrés está en el lugar donde, en 1440, se encontró una imagen del Santo.

La plaza, del s. XVIII, tiene en el centro el rollo (del s. XVI),  símbolo de la autoridad civil del Prior del Santuario. Tiene grabados el escudo de Castila y León, el de la Orden Dominica, un jarrón con azucenas (símbolo de la Virgen) y un reo con soga al cuello y en los pies (símbolo del poder judicial del señor de la Peña de Francia).
A un lado de esta plaza nos encontramos la Capilla de la Blanca. Aquí está la gruta donde Simón Vela encontró la imagen de la Virgen de la Peña de Francia.
Al otro lado de la plaza se encuentra el Convento, cuya puerta ojival data del s. XV. Én el interior, frente a la puerta está el pozo verde, llamado así por el color que el reflejo de la luz da al agua.
Desde esta plaza se sale al Balcón de Santiago, restos de la antigua capilla sobre el lugar donde se encontró la imagen del apóstol.
Frente a la Hospedería hay un enorme reloj de sol y un mirador desde el que se pueden ver distintos municipios del campo charro, incluso el pantano de Gabriel y Galán. Está todo señalado, solo hace falta que esté el día despejado....
Hay una capilla más: la Capilla del Santo Cristo:
La Peña de Francia es un sitio donde además de aire puro se respira paz y tranquilidad. Si os gusta el senderismo, hay distintas rutas que os llevan hasta allí...
Y si llega la hora de comer, os recomiendo (otra vez) el Restaurante Mirasierra en Mogarraz.
Hasta pronto amigos!!